viernes, septiembre 01, 2006

El confesor


Ajeno al bullicio turístico que le rodeaba, en un confesionario de la Catedral de Santiago, tomaba notas (musicales) sin cesar en un cuaderno pautado.

2 comentarios:

Alfonso Roibás dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Francisco Javier dijo...

Buena toma, y buenas fotos en general, pero se te nota mucha "morriña".

Un Saludo

Paco (fj.lopez)